Mucho ha cambiado Can Domo (Ibiza) desde que lo visitara, bajo la égida del chef barcelonés Pau Barba, tanto en lo culinario como en lo estético. Ahora el restaurante, a cuyo mando asesor están los de Cañitas Maite (con sala y cocina a cargo directo del maître y el chef que ejercían en el Cebo de Madrid), ocupa también el lugar donde otrora se hallaba la piscina, y de la cocina salen elaboraciones de corte informal, sin alardes, arroces que ya tienen fama en la isla, recetas destinadas a ser compartidas y mucha diversión.
Borja García, el chef, se afana en la cocina, mientras yo mojo aceite (de la propia finca) y alioli de ajos a la brasa con ceniza de romero en la soleada indolencia del mediodía ibicenco, en plena naturaleza y lejos de la ostentación habitual de la “people from Ibiza”.
Almuerzo con Laura Seall, a la que conocí hace años, cuando codirigía el restaurante Ovic, en Barcelona. Atento siempre a los platos, el jefe de sala, Cristian Tovar.
Obligada aquí la croqueta de ibérico -ganadora en el concurso de Madrid Fusión 2021, el año en que me tocó ser jurado-, vestida con una lámina de copa y descansando sobre unas palomitas de torrezno. Completan el recibimiento el buñuelo de queso de cabra (Ses cabretes) con semillas de ajonjolí y mermelada de higos y el tomate embotado (secado al sol) en aceite con una crema láctica de queso de cabra y chiles (pasilla, ancho y guajillo) al mortero.
Can Domo. Ibiza. Foto: Xavier Agulló.
El territorio que nos rodea -Can Domo es un hotel-restaurante con fuerte toque agroturístico, aunque de luxe, ubicado en la zona de Cala Llonga- se explica con las tres zanahorias (morada, amarilla y carlota) escabechadas y albacora curada con el perfume del romero braseado. Por supuesto, disponen de huerto propio.
Excelentes las flores de calabacín con stracciatella, puntas de espárragos y una perfecta ensalada líquida. Frescura y luz.
Los arroces, como citaba más arriba, son el gran argumento del restaurante. En poco tiempo se han consagrado en el pódium ibicenco. Pruebo el de gambitas, alcachofas y papada ibérica, impecable, con refinado socarrat.
Antes de los postres me solazo con los quesos (fresco de Ibiza y semi y curado de Menorca). Y ahí van el flan de leche fresca de oveja y potentes huevos, exquisito, y las fresas escabechadas con helado de fresas a la parrilla, caldo de vermut, nata y romero.
Color, fiesta y rock suave…
Can Domo Carretera Cala Llonga, Km 7.6,
Santa Eulària des Riu, Ibiza
Tel: 971 33 10 59
Precio medio: 70 €
Natalia Juan y Carles Abellán. Casa Natalia. Formentera (Foto: Xavier Agulló)
Me resulta muy gratificante visitar a mi querido amigo Carles Abellán en la Formentera pre estallido ‘guiri’, y demorarme en su Casa Natalia –“ojo, el restaurante es de Natalia Juan, yo sólo hago los platos”, ríe- frente a esas elaboraciones tan hedonistas, reflejo del onírico Mediterráneo que rodea la isla y de una trayectoria culinaria que ya forma parte de la gastronografía española contemporánea. Así pues…
El Ekam (50% riesling, 50% albariño) de Raül Bovet, uno de los enólogos visionarios, desde la DO Costers del Segre, de la necesidad de subir la altitud de los viñedos para luchar contra el cambio climático, será el anfitrión de esta noche larga de sabores y conversaciones tête à tête.
Siempre hay mucho que platicar con Carles, sin nostalgias ni batallitas, gracias a todo lo que ambos hemos vivido (y comido y bebido) y compartido desde los tiempos heroicos de El Bulli, el Hacienda Benazuza y aquellos fritos de Miguel Palomo, el Talaïa Mar (el que fuera Bulli de Barcelona), el seminal Comerç 24 (que llevó la estética y el feeling de El Bulli a territorio urbano), los Tapas, el Bravo, La Barra… A día de hoy, Carles, más sintonizado a la vida que al frenesí, es asesor de los Tapas, de los Manero de Carlos Bosch y el hombre al frente de la cocina de Casa Natalia, aquí en Formentera, junto a su mujer Natalia.
Ceviche. Salchichón. King crab. Casa Natalia. Formentera. Fotos: Xavier Agulló
En Casa Natalia, siempre con el azul balear en la mirada, el producto es la cocina, vestido sin concesiones a la frivolidad. Más allá de las opulencias que pide la isla -ostras, caviar, cangrejo real- y de los platillos ‘signature’ -la ensaladilla, el famoso bikini, los huevos…-, la sencillez es el ingrediente principal para la suculencia y el placer de transmisión directa.
Una simple croqueta de pollo rustido a la catalana da fe de lo anterior. O el salchichón de Vic a pelo. La noche se hace buganvillas borrosas en la terraza de Casa Natalia, y Carles me habla de su vida sin prisas, de su vuelta a la naturalidad, tanto vital como gastronómica. “Ya evito los menús largos (con excepciones, claro) y gusto de ir a restaurantes singulares por aquel plato o platos que me arrebatan” (dinámica que imagino horrorizará a esos influencers de pega siempre en busca del wow y de unas ‘novedades’ que, a menudo, por cierto, son descarados homenajes o versiones de elaboraciones veteranas).
Calamar. No lasagna. Raya. Casa Natalia. Formentera. Fotos: Xavier Agulló
Ceviche de sírvia (pez limón) con leche de tigre de remolacha, wasabi encurtido y chile. La justa suavidad. Y el tartare de tomates de Paolo Petrilli con pan de David Reartes (Pomona Bakery), uno de los chefs más talentosos de Ibiza. No delegamos el king crab a la Singapur, porque esto no se hace.
El hinojo -gran plato- va a la brasa, con parmesano y pistachos. Momento para unop de los platos fetiche de Carles en Formentera: la raya a la mantequilla negra con puré de patata y lima. Sensualidad.
Toda una fiesta el calamar (de Formentera) relleno de cebolla confitada con salsa picante de yema y alga nori, de noble y tersa textura.
Una animalada final: la “no lasgna” de fricandó, una orgía de sensaciones revueltas que sólo se explica si la habitas.
Y cambiamos los postres por más vino y conversación hasta…
Xavier y Carles. Casa Natalia. Formentera
Casa Natalia Carrer Major, 78
Sant Ferran de SEs Roques
Formentera Tel: 971 32 90 07
Sólo cenas. Cierra lunes
Precio medio: 70 euros
Jordi Cantó, chef del Sa Clastra. Hotel Castell Son Claret. Mallorca.
Mallorca es mucho más que un destino maravilloso donde el Mediterráneo se expresa con sus mejores luces. Mallorca es una actitud. Una actitud que, en el caso del hotel Castell Son Claret, adquiere su aspecto más delicioso y onírico. En este hotel se permite soñar, y más todavía desde que el talentoso chef Jordi Cantó ha tomado su restaurante Sa Clastra, lúdica y virtuosa metáfora mediterránea…
Mallorca está proyectada por la misma energía del amor Dalai Lama
Debo recomendar alguna de las nuevas pool suites (con piscina privada) que se esconden, apartadas del edificio-castillo central (a un minuto a pie entre hermosos jardines o, con un golpe de teléfono, en carrito de golf con chauffeur). No es una recomendación baladí si uno aprecia su espacio de vacaciones en estos tiempos de inciertos frenesís. Tras tantos meses preguntándonos desde la melancolía “quien pararía la lluvia”, este verano el descanso en casi libertad debe ser formidable. Más que un desquite, un reset obligatorio para acometer nuevos futuros. He podido certificar que Son Claret tiene todos los números para ello. Y, sin duda, la suite con piscina es su cima. Y no porque el resto del establecimiento desmerezca, ni porque su afilada piscina flanqueada de olivos no sea pura ensoñación. Pero ya que estamos…
Hotel Castell Son Claret. Mallorca.
El Son Claret, a pesar del señorío de su construcción, se mimetiza -desde un lujo sobrio, fino y silente, orgulloso de jardines y con los olivos como relato estético continuo- con el Mediterráneo en las estibaciones de la Serra de Tramuntana (Patrimonio Mundial por la UNESCO), y el cómodo y elegante transfer del hotel no toma más de media hora desde el aeropuerto de Palma.
El breve sendero que te aleja ya por fin del asfalto, entre pinos, olivos y montes, es la primera “cura” antes de llegar a destino. Allí ya todo se diluye en el silencio verde y la quietud solar. A partir de ahí ya estás sólo… con el Mediterráneo.
Restaurante Sa Clastra. Hotel Castell Son Claret. Mallorca. Fotos: Xavier Agulló.
“Pleased to meet you”, Jordi Cantó No es fácil salir de la suite, te lo digo; pero la promesa del nuevo chef del flamante restaurante Sa Clastra, el virtuoso y emocional Jordi Cantó (ex jefe de cocina del Zaranda de Fernando Arellano, que consiguió en este mismo local dos Michelin), no es negociable.
Jordi la juega con un excitante swing, con las manos hundidas en los paisajes mallorquines pero la mente traviesa y abierta. Se divierte, y mucho, transitando el producto local y la tradición isleña con un desparpajo inaudito fruto de su creatividad. La cocina de Cantó es celebrativa y lúdica, chispeante y colorida; pero siempre, al fondo emocionada de la tierra y el mar de Mallorca. Control del territorio y libertad compositiva, voilà!
Tras pasar por las manos del muy funky bartender, Roberto Muscaridolo, nos ponemos en las del sumiller, Sebastián Longo. La propuesta inicial va a ser la narración de todo el menú… Torre d’es Canonge, giró ros, 2016. Un vino “de colores” que te lleva desde el trópico a donde quieras. Los panes, todos maison, focaccia, tradicional, integral de xeixa… con picual mallorquina. Los aperitivos: frit de sang (receta de la zona con verduras y sangre), pan bao relleno de sepia, crujiente de lengua de ternera con alcaparras. Sabores francos, sin tretas.
Restaurante Sa Clastra. Hotel Castell Son Claret. Mallorca.
Vamos ya. Codorniz en escabeche (muy suave) con encurtidos y terrina de patatas. Delicia… Sabayón de erizo de mar con carne de centolla y huevas de salmón, “one for the money, two for the show…” Salmonete con suquet de sus espinas, piel frita, bombón de gamba, escuela de sabores finos. Hit de la noche: ensaimada de estofado de cordero, el mediterráneo ahora viene de la otra orilla y de Oriente, albóndigas fritas con tzaziki, sobrasada de hummus, aires de ras el hanout, compendio de culturas y gozos.
Arroz pobler de gallina con estofado de sepia, cobertura de carpaccio de gamba roja de Andratx y anguila ahumada, todo un homenaje a la albufera mallorquina. Y, oye… Liebre en dos vuelcos: consomé (ligerísimo) de falsas burballes de sangre, lomo asado, foie gras, rillette… Un plato ebrio de sabor, pero prolijo en matices. Bizcocho de algarroba con espuma de queso de oveja y cítricos, visión paisajística, y albaricoque en trompe l’oeil con puré de orejones, arroz con leche, huevo y miel de romero.
Restaurante Olivera. Hoterl Castell Son Claret. Mallorca- Fotos: Xavier Agulló.
Restaurante Olivera, producto y producto
El desayuno es delicioso. En la terraza, frente a la avenida de césped jalonada de olivos que lleva a la piscina, el silencio y la quietud invitan a alargarlo con la selección de quesos, de embutidos, de yogures caseros, de bollería de la casa, de huevos (benedictine, sí), de fantasiosos zumos détox, de cava si se quiere…
Y luego está el restaurante Olivera, un canto al producto con muy pocos adjetivos. Con un servicio muy empático, la tarde va cayendo entre almendras tostadas con especias, olivas mallorquinas, alioli de azafrán, ese pan hecho allí mismo… El tiempo transcurre sin ninguna prisa aquí, en ese maravilloso ahora. Y llegan los pergaminos de gamba (rollo primavera) con salsa de mango… Y las opulentas ostras Girardeau con toques: wakame, ponzu, rábano picante… La burratina, fresca y limpia, da paso al steak tartare (con perfectas patatas fritas) y al magret de pato con colores de frutos del bosque…
Lo que te decía… Pool suite. Hotel castell Son Claret. mallorca. Foto: Xavier Agulló.
A la mañana siguiente, tiempo de jardín y piscina privada en la suite, mímesis con un cuadro de David Hockney. Un milano real, sobre nosotros, acecha majestuoso alguna presa, el cava está frío en la cubitera, la Serra de Tramuntana trae un suave viento que rompe el silencio mediterráneo…
Esa maldita sensación de felicidad, sí.
Hotel Castell Son Claret Carretera, km 1.7. Es Capdellà, Calvià (Mallorca)
Tel. 971 13 86 29
Email: info@castellsonclaret.com
castellsonclaret.com/es/
Habitaciones a partir de 475 €
Pool suite: 2.300 €
Restaurante Sa Clastra: dos menús-degustación (95 € y 120 €)
Usamos cookies en nuestro sitio web para brindarle la experiencia más relevante recordando sus preferencias y visitas repetidas. Al hacer clic en "Aceptar", acepta el uso de TODAS las cookies.
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may affect your browsing experience.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.