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La Orotava

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Abrazando todo el Atlántico, en las verdes y empinadas laderas del Valle de La Orotava, mecidas por los alisios, el Teide como mudo testigo, las cepas en ‘cordón trenzado’ de Bodegas Arautava sueñan en los heroicos tiempos de la Conquista y lanzan su mirada al futuro…

Música recomendada: Red red wine (UB40)

Fue a finales del siglo XV cuando los portugueses que acompañaron a las huestes castellanas llegaron al Valle de La Orotova. Y fueron ellos, al parecer, quienes introdujeron esta singularidad del ‘cordón trenzado’ (el Valle es el único lugar del mundo con este formato de cultivo de la vid) para optimizar la producción de la uva malvasía y adaptarla a la compleja orografía del lugar.

Hoy, Bodegas Arautava, tres generaciones después de ser fundadas por el abuelo del actual director, Quique García, sigue enorgulleciéndose de la tradición remota, pero “dando una vuelta de tuerca en la gestión de los suelos en forma totalmente ecológica”. Quique apuesta “por los vinos de parcela, de muy pequeña producción, porque en el Valle, debido a las grandes diferencias de altura, suelo y clima, dos pagos que están de lado son completamente diferentes”. Son lo que él llama vinos de microfundio.

El ejemplo más palmario de ello es la Finca La Habanera. “Esta parcela, que va de los 560 a los 800 metro de altitud, nos da una acidez alta, por lo que son vinos perfectos para la gastronomía contemporánea”.
Hace poco, en el congreso Encuentro de los Mares Tenerife 2024, tuve ocasión de probarlos… El Albillo Criollo –“fuimos los primeros en plantar esta cepa en Tenerife, que nos trajimos de La Palma”-, el Listán Blanco Cordón Trenzado y el Listán Negro Cordón Trenzado. Vinos con una producción media de… 300 botellas al año.
Recientemente, han comenzado con otras fincas: “El Quinta Roja, un listán negro de cordón trenzado a 500 metros de altura; y Los Topes, listán blanco de cordón trenzado a 600 metros.

Bodegas Arautava. La Orotava. Tenerife. Islas Canarias.
Bodegas Arautava. La Orotava. Tenerife. Islas Canarias.

No son estos todos los vinos singulares de Bodegas Arautava. “Elaboramos también el Vidueño de Finca La Habanera, un homenaje a la tradición que surgió en el siglo XVIII en el Valle para poder seguir vendiendo vino a los ingleses, que habían sancionado el comercio con España. Con el vidueño -vinificación directa juntando las distintas uvas de un determinado terroir- se imitaba el Madeira y se les colaba a los británicos. Nosotros lo hacemos con albillo criollo y listán blanca y negra, recreando un rosado muy fresco y complejo”.

La otra gran pata de Bodegas Arautava es la de los vinos dulces. “El Arautava dulce 2002, listán blanco, es todo un espectáculo -cuenta Quique-, y ya estamos preparando el lanzamiento de una nueva marca –‘Canary Sack’ (el nombre que los ingleses daban a los dulces malvasías canarios en el siglo XVII) para elaborar vinos dulces de vendimia tardía con el albillo criollo y los listanes”.

La historia sobrevuela toda la conversación… Y también el porvenir, porque, a pesar de su corta producción, Bodegas Arautava ha incrementado sus exportaciones a Estados Unidos y a algunos países de Asia.
Y el gran azul, ahí en frente, que nos invita a seguir bebiendo…

Bodegas Arautava
Cam. La Habanera, 286

La Orotava
Tenerife
Tel: 922 30 90 24

El talentoso chef Víctor Suárez inicia el curso con una muy seria y resplandeciente carta, donde se atemperan los exotismos y se dejan brillar los productos canarios en su gloria. El cocinero de Haydée, técnica impecable, deleite lúdico y fantasía prolija, está asentando y consolidando su relato transitando con aplomo un camino donde se regocijan promiscuamente la canariedad, el clasicismo, los sabores atlánticos, la intensidad organoléptica y los precisos destellos orientales. Víctor va camino de las alturas…

Música recomendada: Perfect day (Lou Reed)

El Teide es como un espejismo borrado entre la calima, una mole espectral que llena el horizonte de la autopista camino a La Orotava, a Haydée, donde nos reciben, entre el aroma ahumado del kamado in progress y el gran azul al fondo, el fresco jardín y la sonrisa de Suárez.

Haydée es una casa señorial con vistas en el que la cocina se alía virtuosamente con la indolencia atmosférica y hasta la molicie. Un lugar imbatible para vivir experiencias gastronómicas en estereofonía. Que es a lo que hemos venido.

Restaurante Haydée. La Orotava. Tenerife. Islas Canarias. Fotos: Xavier Agulló.
Restaurante Haydée. La Orotava. Tenerife. Islas Canarias. Fotos: Xavier Agulló.

Como nos hemos europeizado por imposición vírica, son los sólo las 19.30 horas y en la cocina mandan las grandes ollas con caldos en marcha, porque, dice, Víctor, “abrimos sólo por la noche para poder elaborar los fondos día a día, la esencia de nuestra cocina”. Sí, Víctor se ha aplicado en estos últimos tiempos a una cocina sin especulaciones frívolas, trabajando los platos (la narración) con rigor y madurez. Como veremos a continuación, las composiciones de Haydée 2021 están muy reflexionadas y perfectamente definidas, tanto desde el virtuosismo final como desde su ontología. Un trabajo pormenorizado que, además, se presenta en la mesa con luminosidad cromática y exquisita factura, una de las señas de identidad de la cocina de Suárez.

Armado con la vigorosa vajilla del tinerfeño Gonzalo Martín, Víctor presenta las mantequillas (cabra, trufada y curry) y el snack, una epifanía del tomate (cherry, granizado de su gelatina y helado de gazpacho), antes de los tres primeros bocados: su fundacional (y exitosa) croqueta líquida de kimchi; el melón osmotizado con caipirinha y la nube helada de lichi con mahonesa japonesa y zanahoria encurtida. Divertimentos que conducen a la ostra, la primera afirmación, servida sobre un tartare de kimchi de plátano (fermentado maison) que, a pesar de la falta de más picosidad, regala singulares matices sin evitar la presencia marina. Una entrada que delata la “muñeca” de Víctor y su narrativa conceptual.

Restaurante Haydée. La Orotava. Tenerife. Islas Canarias. Fotos: Xavier Agulló.
Restaurante Haydée. La Orotava. Tenerife. Islas Canarias. Fotos: Xavier Agulló.

El tartare de calamar, presentado en forma de atolón (con ponzu en la laguna central), es morboso y gozoso, sólo sutilmente alegrado con mahonesa de mojo verde y pepino encurtido. Seguimos en la senda Suárez… Láminas finas de vaca veteada (de Tenerife) con 30 días de maduración, helado de foie gras, setas en escabeche, emulsión “Café de París” y picada de espárragos, un armonioso compendio de sensorialidades.

Perfecto contraste textural en los ravioli de pota, con los tentáculos delicadamente crujientes, que falla tan sólo en el exceso de texturización de la reducción del guiso tradicional que los baña. Espléndida la lubina Aquanaria (oceanicultura gourmet de Km0 canario), embarrada de mojo hervido y topeada con espuma de su pilpil y fina lluvia de polvo de lima kéfir, extraordinaria sutileza arrebatada de Canarias.

Restaurante Haydée. La Orotava. Tenerife. Islas Canarias. Fotos: Xavier Agulló.
Restaurante Haydée. La Orotava. Tenerife. Islas Canarias. Fotos: Xavier Agulló.

La cabra a la royale, plato que presentó en el pasado Madrid Fusión es el gran final de un menú perfectamente armado e historiado. Un menú que muestra a Víctor Suárez muy seguro de sí mismo, de lo que quiere contar y de cómo quiere hacerlo. La cabra, decía, se ufana a la royale de su exquisito sabor, con contorni de un sicalíptico parmentier de queso Montesdeoca (a la Robuchon) y, al lado, un mini brioche con los interiores embarrados de la cabra. Una elaboración de tronío que valoriza la cabra canaria desde el opulento clasicismo.

El “Viaje a Perú” es un postre peculiar: ceviche de melón, granizado de pisco, helado de cilantro y canchas fritas. Por fin, la tarta de manzana deconstruida a partir de crumble, helado, compota y brick relleno de chocolate dulcey.
Víctor Suárez ha cerrado con brillantez el círculo de la fusión entre cosmopolitismo y canariedad, aunque, en realidad, ambas características son, desde siempre, sinónimas en el Archipiélago.

Haydée
Barranco La Arena 53
Dehesa Baja. La Orotava (Tenerife)
Tel. 822 90 25 39
Cierra lunes, martes, miércoles, jueves al mediodía, viernes al mediodía. Abrie el sábado mediodía y noche, y domingo brunch y almuerzo.
Precio medio: 80 €

 

 

En la belleza slow de La Orotava, oculto entre las empinadas callejas, se encuentra el Dabeke, un restaurante que, sin aportar nada nuevo al panorama, con algún brillo y algunas sombras en las ejecuciones, ofrece no obstante una cocina comercial con buen producto, suculencias y raciones opulentas en un ambiente recoleto y calmo. Y bueno…

Música recomendada: Sweet Jane (Cowboy junkies)

¿Dabeke? El acrónimo de los tres miembros de la familia propietaria, OK, pero muy poco comercial y difícil de recordar. Extravagantes inspiraciones a veces las de los cocineros con los nombres de sus restaurantes…
Bueno… Como decía, el establecimiento se emplaza en el casco antiguo de La Orotava, esa sugestiva geografía urbana que nos lleva al XVII… Tres plantas, con la cocina en la entrada, conforman la arquitectura del restaurante, de aire rústico pero cuidado y discreto. En la cocina mandan el kamado y el chef, Enrique Luis.

Restaurante Dabeke. La Orotava. Tenerife. Islas Canarias. Fotos: Xavier Agulló.
Restaurante Dabeke. La Orotava. Tenerife. Islas Canarias. Fotos: Xavier Agulló.

La cena. Mal día hoy para dejar de esnifar pegamento, porque, nos anuncia el jefe de sala, no hay ni croquetas de queso ni codillo, al parecer, los dos grandes hits de la casa: “lo hemos acabado al mediodía”. Pues nada… Nos ponemos en manos del cocinero y le pedimos que nos explique su historia.
Comienza con una mantequilla de hierbas rústicas y pan de masa madre maison. Y, tras una vichyssoisse de puerro y calabacín al curry de cortesía, llegan las vieiras asadas con un leve toque de curry. Textura conseguida. Lo siguiente es una ensalada de rúcula con queso de cabra de rulo y peras al vino sin ninguna gracia ni relato. El tartare de patudo con aguacate, coronado con un huevo frito (que aparece con la yema encurtida en soja pero reventada) y acompañado de chips de batata es correcto. Otro tartare: de wagyu nacional con papadum, potente, aunque falto de picante (una de las comensales ha pedido prudencia).

Llega ahora, a mi juicio, lo mejor: el rejo de pulpo frito parcialmente en panko, con papas antiguas al limón y alioli cítrico. Morbidez, sabor, finura. Más rudo en la presentación, aunque goloso, es el huevo a baja con jamón ibérico, setas locales y espuma de papa, todo un clásico. El último envite es el arroz de rabo de toro (la mujer del cocinero es cordobesa), un meloso que, sin embargo, aparece en la mesa algo pasado, una lástima porque el sabor es justo y equilibrado. Rematamos con un contundente ataque dulce (demasiado, por supuesto): el hojaldre con dulce de leche, gianduja y chantilly de vainilla, ya te imaginarás.
Y esto es todo, amigos.

Dabeke
Candelaria, 9

La Orotava. Tenerife. Islas Canarias
Tel. 922 33 27 26
Cierra domingo y lunes
Precio medio: 35 €