Tag

embutidos

Browsing

Me hace llegar Berthe Huchin (Charcuterie Fine Maison Huchin, en Cologne, junto al brumoso Calais) unas muestras de sus productos distintivos, que ahora mismo está empezando a distribuir en España. Boudins tradicionales (el blanco) y sofisticados (los mismos blancos con foie gras de pato o trufa negra), patés de alcurnia y el monumental potjevlesch, remota terrina de cuatro carnes nobles ‘pour epater le foodie’. Pura historia sin mistificar: “Son las mismas recetas que hacía mi abuelo”.

Música recomendada: Hey Joe (Johnny Hallyday)

Fue en 1936 cuando comenzó el mito (el abuelo), tras los principios en el negocio alimentario de la familia Huchin a principios de los felices años 20. De su erudición y sus manos brotaron las chacinas que hoy, sus descendientes, tan sólo con un respetuoso aggirnamento, están ubicando en la restauración y la clientela que busca más allá de lo adocenado.

De esta suerte, una receta tan espectacular como desconocida aquí, el potjevlesch, una terrina con sólo los cortes más nobles de carnes de cerdo, pollo, conejo y ternera cocinados en sus propios jugos, se propone como punta de lanza de todos sus productos. Las carnes, vinagre, gelatina… Ingredientes para una exquisitez -delicada textura y refinado sabor- de artesanía sin concesiones que, se dice (aunque hay reclamaciones desde Bélgica), surgió en Dunquerque en la Edad Media, y que debe degustarse fría, a pelo o con patatas.

Los patés de Maison Huchin. Foto: Rosa Bernadres.
Los patés de Maison Huchin. Foto: Rosa Bernadres.

Antes de entrar en la munificencia del potjevlesch, sin embargo, pruebo el paté de cerdo ‘Le bourgeois du Nord’, el más montaraz de la familia Huchin, sabores potentes en textura no obstante refinada. Y el paté ‘à la Louche’, una pieza de artesanía que cuenta con foie fresco de cerdo y especias trabajados a mano para conseguir el sabor ancestral del norte de Francia en una textura casi de mousse.

Potjevlesch de Maison Huchin. Foto: Rosa Bernardes.
Potjevlesch de Maison Huchin. Foto: Rosa Bernardes.

Todo ello, antes de acometer las salchichas Maison Huchin (premiadísimas, por cierto). Su boudin blanco es cremoso, subyugador; pero sin duda la gran estrella es el boudin blanco al foie gras de pato, de una rara sofisticación y grácil equilibrio. Y luego está el boudin blanc con trufa negra, más perfumado, otro hit en mesas con enjundia. Todos ellos, pasados por la plancha o la sartén sin nada -en mi caso, siempre buscando sinergias, con el magnífico membrillo de Panyola, en Hungría, las mermeladas y jaleas más alucinadas que probé en mi vida, sin azúcar, sólo muñeca, gracias a Orsolya Madary y Barbara Balogh- o con compota de manzana. El champagne no es obligado, pero, ya tú me entiendes…

Me dicen los Huchin que estas especialidades tienen mucho que ver con las fiestas de Navidad; pero, qué caramba, tal como está el patio, no me importa hacer de cada día una fiesta.

Maison Huchin
Berthe Huchin (España)

https://lnkd.in/dv935WK2
contacto@maisonhuchin.com

No es posible hablar de las famosas sobrasadas mallorquinas de Xesc Reina (de culto, extravagantes, maravillosas, aun imposibles…) sin entender la “excéntrica” (por alejada de lo centrado, lo convencional) trayectoria de este charcutero que todo lo cambió en los años 80 con sus butifarras vanguardistas (recordemos la fundacional de setas), propulsando la chacinería hacia nuevos planetas de estereofónicas sonoridades sensoriales. Es comprendiendo este camino donde el cerdo ha sido y es la base de una fantasía rompedora y siempre en busca de nuevos límites que percibiremos la grandeza contemporánea de Xesc. Y, ahora, este background asombroso se desvela para todos con la creación de la nueva ensaimada de sobrasada de los conspicuos establecimientos Mallorca (Madrid, México y Japón), una pieza, con porc negre, de exacto refinamiento, erótico equilibrio y onírica degustación. Xesc.

Música recomendada: Knockin’ on heavens doors (Guns ‘N Roses)

Me llama Xesc y me lo cuenta. Él, poco dado a aplicar su erudición y su sensibilidad más allá de la empresa mallorquina en la que fantasea como “resident” con el porc negreCan Company-, me traslada su excitación (Reina es siempre pasión) por esta nueva realización: poner al día, en clave de alta calidad organoléptica, la emblemática ensaimada de sobrasada de las reconocidas pastelerías-cafeterías Mallorca, que están en el tema desde los años 30 del pasado siglo. El envite priva…

La nueva ensaimada de porc negre de Xesc Reina para los establecimientos Mallorca. Foto: Xavier Agulló.
La nueva ensaimada de porc negre de Xesc Reina para los establecimientos Mallorca. Foto: Xavier Agulló.

No será por Xesc. Él es capaz de hacer cualquier cosa con la sobrasada mallorquina, sexualizarla con sutiles quesos, rockearla con cacao, madurarla hasta lo inexplicable, y me dejo un montón. Pero el reto era, con el porc negre como “prota”, estelarizar una elaboración casi centenaria, la de los establecimientos Mallorca. No es lo mismo esculpir sueños con nombre de mujer o venerar el tiempo que hallar esa formulación rigurosa, armónica, en la que sabores y texturas se recreen sin curva de Gauss, siempre in the mood.

Lo ha conseguido, claro. Y ante ello (y dentro) estoy. Con su caja personalizada, en dos tamaños, contrastes precisos, envoltura sin distorsiones, profundidades que se alegran de mestizajes…
La nueva ensaimada con sobrasada de porc negre, firmada Xesc Reina, la de Mallorca, que lo pone todo en su sitio.